Enfermedades del Sistema Inmunológico
Remedios eficaces para curarnos de las alergias
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Se dice que las alergias vienen en cierta manera determinada por los genes, aunque en la sociedad moderna han aumentado por cuestiones medioambientales como la contaminación, tus alimentos o las vacunas
Llega la primavera acompañada de las alergias. El florecer de las plantas nos trae su belleza, pero también su polen, responsable de que a muchas personas se les despierte la alergia. De hecho, se calcula que un 15% de la población experimenta los síntomas nasales, respiratorios, oculares o de la piel tan típicos de esta afección.
Las alergias son el resultado de la interacción fisiológica y bioquímica entre nosotros y el medio que nos rodea, en el que se incluyen los alimentos, el aire que respiramos o la ropa que vestirnos. Todos ellos contienen sustancias naturales o artificiales, e incluso microbios, que son identificados por nuestro sistema inmunitario. La alergia es una reacción del sistema inmunitario frente a sustancias de estructura proteínica denominadas “alérgenos”, a las que identifica como nocivas o extrañas. Las personas alérgicas suelen serlo a varias sustancias, entre las que destacan el polen, el polvo de la casa, los ácaros —pequeños insectos que viven de la sustancia orgánica descarnada—, esporas de hongos, los alimentos, las picaduras de insectos o los medicamentos, por ejemplo.
Esto es debido a que existe una predisposición personal, a la cual se ha de sumar una sensibilización previa, de manera que la primera vez que uno se expone a un alérgeno no sucede nada, pero en la segunda o las siguientes se desarrollan los síntomas alérgicos, como si esta primera vez fuera una especie de vacuna que inicia el proceso debido a que se han formado anticuerpos. Estos aparecen como respuesta a agentes infecciosos, sustancias químicas, pólenes, mohos, pelos de animales, polvo de la casa y a numerosos alimentos.
El ESTRÉS, UN POTENCIADOR
Uno de los agentes externos que puede empeorar las alergias es el estrés. Se sabe que hay asmáticos que inducen sus crisis por el simple hecho de ansiedad de haberse olvidado el inhalador en casa. Su efecto sobre la reacción alérgica es complejo, pero ha podido observarse incluso en las pruebas cutáneas que se realizan para detectar las alergias. En estado de relajación, los test cutáneos son mucho más negativos que cuando estamos sometidos a estrés. Por otra parte, existen ciertas sustancias neurotransmisoras del sistema nervioso vegetativo, como la histamina o la adrenalina, que desempeñan un papel muy importante en el desarrollo de los síntomas alérgicos, así como en los procesos de nerviosismo.
Dicen que “comer y rascar, todo es empezar”, por eso nos pica más cuando nos ponemos nerviosos. De hecho, la angustia con la que recibimos el proceso alérgico es, a veces, la causa que ayuda a mantenerlo y a magnificarlo.
La alergia primaveral se denomina genéricamente “fiebre del heno” y afecta sobre todo a las vías respiratorias y a las mucosas expuestas al aire. El heno es cualquier planta seca, generalmente de la familia de las gramíneas, que sirve como pasto o forraje; es decir, no se trata de una planta en sí, sino de muchas especies diferentes. El problema es que las gramíneas ocupan el 20% de la superficie vegetal del planeta, por lo que su limitación resulta imposible. El cesped o las cereales, además de la mayoría de hierbas, son gramíneas.
El enlace entre antígeno y anticuerpo puede provocar daños en los tejidos, especialmente en la piel, en las mucosas, en los pulmones y en el tracto gastrointestinal; es decir, allí donde hay mayor superficie mucosa, aunque son, precisamente, las mucosas la vía de eliminación capital en todos los procesos alérgicos.
Las alergias más frecuentes entre la mayoría de la población son la rinitis, las erupciones de la piel, la conjuntivitis y el asma. Las reacciones alérgicas graves son más raras, aunque pueden conducir a la muerte del individuo.
RINITIS E IRRIGACIONES NASALES
Cuando la alergia primaveral afecta a la mucosa nasal, se produce un picor intenso que estimula el estornudo. Con frecuencia, viene acompañado de picor en los ojos y lagrimeo, lo que produce la secreción nasal de un moco muy líquido, a menudo incoloro, con congestión de la nariz. Esto puede dar lugar en ocasiones a complicaciones más serias, como una sinusitis o una otitis.
En el caso concreto de la rinitis, los vahos e infusiones de tomillo, eucalipto y menta nos pueden ayudar, ya que responde bien al tratamiento de lavado nasal. Las irrigaciones se suelen hacer con agua salada –discretamente salada, como si fuéramos a hacer un caldo– o, mejor aún, con agua marina, pues esta presenta el mismo pH que nuestro plasma. Se recomienda lavar primero una fosa nasal y luego la otra mientras se dice la palabra “kekekeké“, ya que la pronunciación de la “k” facilita el paso interior de las fosas nasales, con la que penetra mucho mejor el líquido.
El lavado nasal permite limpiar de pólenes y alérgenos las mucosas, además de ejercer un discreto efecto sedante. Se puede hacer una o dos veces al día en las épocas de alergia y no sólo resulta útil en las rinitis, sino que también tiene un cierto efecto cuando se padece sinusitis. Muchas veces nos permitirá evitar otra medicación, pero en cualquier caso, nos ayudará a reducirla, que ya es mucho.
INFUSIONES PARA EL ASMA
El asma es un trastorno en el que existe espasmo bronquial, edema -inflamación e hinchazón- de la mucosa bronquial y una secreción excesiva de moco viscoso que provoca obstrucción de los canales bronquiales y, consecuentemente, ahogo. Una de sus características especiales es que al producirse un espasmo bronquial con reducción del calibre de los bronquios, se oyen silbidos al pasar el aire, que son los que denotan la obstrucción. Se trata de un proceso rápidamente reversible, por lo que se puede pasar de la gravedad a la normalidad respiratoria en pocos minutos.
Las plantas medicinales pueden ofrecer alguna ayuda en el tratamiento complementario del asma, sin embargo, hay que señalar que no existen estudios científicos que demuestren una efectividad notable de este tipo de tratamientos. Las medidas de vida natural, en cambio, sí nos ofrecen una alternativa válida en su prevención.
En infusiones, unas plantas recomendadas son el helicriso (manzanilla), la regaliz (edulcorante), la drosera (hierba de la gota), el liquen de Islandia, el estramonio (chamico), la iris florentina, la malva, el marrubio, melisa, el tusilago (uña de caballo) y la valeriana. Podemos preparar una tisana con los siguientes ingredientes:
- 20 gr de drosera (Rocío del sol)
- 30 gr de té verde
- 15 gr de regaliz (Edulcorante)
- 10 gr de tomillo (Saborizante)
Se aconseja tomar en caliente entre cinco tazas al día, poniendo entre dos y cuatro cucharaditas de la mezcla por taza.
LA DIETA DEL ALÉRGICO
A pesar de que la alergia de primavera tiene un componente externo evidente, como es la presencia de polen, una dieta adecuada nos ayudará a permitir que los síntomas sean más leves. Por ejemplo, los alimentos completos y sin adulterar y los naturales sin conservantes ni aditivos son, en general, beneficiosos, aunque existen otras recomendaciones que conviene seguir:
- Diversifica tu dieta.
- Haz una rotación de los alimentos.
- No tomes alimentos alergizantes al principio.
- Vigila los alimentos que comes en mayor cantidad; por ejemplo, los lácteos. el agua, el aceite o las harinas. Con estos productos deberemos ser especialmente cuidadosos, procurando que sean de la mejor calidad posible.
- Elimina los lácteos y sus derivados de tu dieta, ya que producen mucosidad. Hay que tener en cuenta que algunos de ellos están muy manipulados, sobre todo los presentes en natillas y postres, bollería y quesos modificados. Éstos son los primeros que se aconseja evitar. En cambio, los lactobacilos, presentes en el yogur, parecen beneficiar la evolución de los problemas alérgicos, por lo que si no se ha detectado una clara alergia a los lácteos, podemos incluir el yogur natural —con fruta natural añadida si se desea— o tomar suplementos de lactobacilos.
- Elimina los productos de trigo, pues contienen gluten, una proteína especialmente alergizante. Lo mejor es sustituir este ingrediente por arroz o avena.
- Bebe una buena cantidad de agua de la mejor calidad. Te ayudará a realizar la depuración interna.
- Reduce al máximo o elimina las grasas cocidas o fritas. Una cantidad razonable de grasa de origen natural —aceites vírgenes, frutos secos, etc.— re proporcionará las aportes necesarios de ácidos grasos esenciales, indispensables para el desarrollo de una reacción inmunitaria adecuada, ya que contienen ácidos grasos Omega, muy beneficiosos para el organismo.
- Evita el azúcar, pues roba calcio al cuerpo y éste ayuda a reducir los síntomas alérgicos. Suele ir peligrosamente unido a los lácteos en muchos al intentos preparados, así que conviene utilizar en su lugar miel de calidad; eso sí, siempre con moderación.
- Otros alimentos cuyo consumo no está recomendado en caso de padecer alergias estacionales son los chocolates, las carnes rojas, las grasas hidrogenadas como las margarinas, los alimentos fritos, el azúcar refinado y todos los productos que lleven polen en su composición (jalea real, polen y miel). Por el contrario, los alimentos ricos en antioxidantes son útiles en la prevención de las alergias. Están presentes en frutas y verduras frescas. En especial las que tienen más color —más pigmentos— son ricas en flavonoides, antocianinas y otros antioxidantes de alto interés. Los zumos de pera o piña ayudan, sobre todo, en la alergia al polvo, a los ácaros y a otras bacterias. Se pueden tornar licuadas y en forma de zumo recién hecho de una a tres veces al día: en ayunas, a media mañana y por la noche, con el estómago vacío. También se pueden hacer jugos de pomelo, naranja o mandarina.
- También se recomienda la cura de vinagre de sidra. Ponernos una cucharada de vinagre en un vaso de agua y lo bebemos a pequeños sorbos. Inicialmente, lo haremos tres veces al día, durante cuatro a cinco días. Luego, reduciremos a dos veces v, finalmente, a una.
- Los picantes como la guindilla los rábanos pueden tener un efecto beneficioso, ya que todos ellos son ricos en sustancias sulfuradas picantes, que ejercen un efecto descongestionante nasal. Por último, las sopas de cebolla y ajo, por su acción mucolítica y por su riqueza en compuestos sulfurados, son especialmente útiles en las alergias primaverales de tipo respiratorio.
SUPLEMENTOS NUTRICIONALES
Para supera las alergias, además de llevar a cabo varios cambios en nuestros hábitos alimentarios, nos -ayudará incluir en nuestra dieta algunos suplementos:
Betacaroteno. Es un bioifavonoide precursor de la vitamina A presente en alimentos de color amarillo como, por ejemplo, las zanahorias y el mango. El efecto del betacaroteno es, sobre todo, preventivo, y se debe tomar durante toda la primavera o durante un mes al principio de la estación.
Vitamina C. tiene una acción discretamente antiinflamatoria y antioxidante. Dosis de 500 mg diarios son inocuas y pueden reducir la alergia.
Vitamina E. La vitamina E está presente en los aceites vírgenes y en los frutos secos. También se puede tomar en Forma de suplementos de tocoferul.
Selenio. Tiene una acción sinérgica con la vitamina E y es uno de los grandes antioxidantes. Se puede administrar en dosis de cien microgramos diarios.
Calcio. Una dieta que, por un lado, sea rica en calcio y. por otro, no contenga alimentos que lo roben, se puede complementar con la toma de algún suplemento de este mineral. Quinientos miligramus diarios es una dosis adecuada.
Magnesio. Se sabe que el magnesio puede relajar la musculatura, como la mucosa bronquial en caso de asma, pero también tiene una acción relajante del sistema nervioso vegetativo que desencadena la congestión alérgica. Dos o tres comprimidos al día o 250 mg diarios suelen ser la dosis habitual.
Ácidos grasos esenciales. Los ácidos Omega 3, Omega 6 y Omega 9 están en base del proceso de desencadenamiento de la crisis alérgica, por lo que una aportación adecuada y equilibrada de éstos ayuda a la regulación y a la reducción del proceso alérgico. Concretamente, los aceites de lino, de onagra, de borraja o de grosellero nos aportan ácidos grasos Omega 3 y 6.
JOSEP LLUIS BERDONCES
Remedios que protegen el sistema inmunitario
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No son medicamentos ni hay que esperar milagros de ellas pero hay sustancias vegetales que pueden ayudar a prevenir los resfriados invernales.
Se han utilizado con éxito para estos problemas durante cientos de años.
Propóleo: La fabrican las abejas para recubrir las paredes de su colmena a fin de mantenerla libre de bacterias y microorganismos patógenos. De ahí sus propiedades antibacterianas y antivirales. Se presenta en extracto liquido, spray oral y comprimidos.
Equinácea: Considerada la gran planta protectora del sistema inmunitario, puede evitar resfriados, gripes, bronquitis y un gran número de infecciones. Se indican hasta 4 comprimidos de 400 o 500 mg al día. O bien 20-40 gotas del extracto fluido dos veces al día, antes de las comidas diluidas en agua o zumo.
Tomillo: Ejerce un probado efecto antiséptico de las vías respiratorias que inhibe el desarrollo de infecciones. Resulta muy efectivo contra los catarros con tos irritativa y en casos de sinusitis, faringitis y bronquitis. Suele tomarse en infusión, solo o bien combinado con otras plantas que potencian sus efectos como malva, liquen de Islandia, gordolobo, llantén, drosera o hierba de los cantores. La infusión se deja reposar cinco minutos.
Saúco: Resulta útil para resfriados y bronquitis; favorece la sudoración, facilita la expulsión del moco y reduce la inflamación de las vías respiratorias. En infusión, se vierte una cucharada rasa de flores en un vaso de agua 30 segundos se deja reposar cinco minutos y se toma caliente, sola o con miel. En caso de fiebre, se toma un vaso cada 3 o 4 horas.
Zumo de limón y miel: Se vierte zumo de limón y unas gotas de miel en agua caliente. La bebida tiene un sabor muy agradable y actúa como un eficaz remedio casero cuando se padece faringitis, dolor de garganta o Catarros en general.
Jengibre. Su poder calorífico resulta muy útil en catarros y gripes. Se prepara una infusión con una cucharadita de la raíz seca por vaso de agua, agregando el zumo de medio limón para potenciar su efecto.
Sistema Inmunitario: El sistema inmunitario (SI) protege al organismo de una amplia variedad de agentes infecciosos (bacterias, hongos, parásitos y virus) que pueden ocasionar en el organismo que los recibe diferentes enfermedades.
Tensiones Arteriales (altas y bajas)
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Tener la tensión arterial alta significa que el corazón ha de hacer gran fuerza para que la sangre llegue a todas las partes del cuerpo, la causa es, que las arterias, que en un principio son elásticas cuando por ellas pasa la sangre, se vuelven duras y rígidas ofreciendo así mayor resistencia , con lo cual el corazón cada vez tendrá que hacer más fuerza para poder cumplir con su misión. Se considera que existe hipertensión cuando las cifras son mayores a 140/90 en adultos y 160/90 en ancianos.
¿POR QUÉ SE ENDURECEN LAS ARTERIAS?
Confluyen varias causas, todas ellas igual de importantes.
1. Mala alimentación.
Si uno toma exceso de carne y sal, poca verdura, fruta, etc., van depositándose placas de suciedad en los vasos sanguíneos, a la vez el músculo por si mismo que las forma va perdiendo su elasticidad
2. Falta de ejercicio, vida sedentaria
Para un correcto funcionamiento del organismo éste debe permanecer activo, en movimiento, por eso es importante hacer ejercicio todos los días, ya sea andar, nadar, gimnasia de mantenimiento, etc..
3. Las preocupaciones.
La tristeza, el estrés, emociones fuertes(ya sean alegrías o disgustos), las prisas, hacen que se libere en la sangre adrenalina, ésta hormona hace que aumente el número de latidos por minuto y el número de respiraciones, también hace que los músculos que rodean las arterias se compriman , así sube la presión
4. Exceso de peso.
Cuando existe más peso del que a uno le corresponde en relación a su altura y complexión, de hecho el comer mucho hace que la tensión suba, y al contrario, cuando una persona con sobrepeso adelgaza sus cifras de tensión llegan a normalizarse.
5. Los excitantes.
El uso diario de café, té, coca cola, alcohol, tabaco altera el sistema nervioso y vascular, alterando para mal nuestra tensión
6. La edad.
A mayor edad mayores cifras de tensión, por ejemplo, si para un niño es normal 80/50, para un anciano será normal 150/80.
SÍNTOMAS DE TENER ALTA LA TENSIÓN.
Dolor de cabeza
Mareos e inestabilidad
Alteraciones en la vista
Ruidos de oídos
Hemorragias nasales
POR QUÉ ES IMPORTANTE TENER LA TENSIÓN NORMAL.
Porque para el corazón supone un super esfuerzo, él tiene mucho aguante, pero llega un momento que el ventrículo, que es la parte que envía la sangre a todo el cuerpo, se desarrolla en exceso, y al final se producen fallos en sus contracciones, pueden aparecer taquicardias o arritmias, anginas e infartos.
En el cerebro las arterias pueden sufrir dilataciones anormales formando bolsas que pueden romperse y provocar hemorragias, o también pueden formarse pequeños coágulos que impedirían el riego de éste órgano básico para nuestra vida, de tal forma que se podría producir parálisis de medio cuerpo, pérdida del habla o de la capacidad intelectual, en casos más graves la muerte.
En los ojos la hipertensión provoca endurecimiento de las arterias de la retina, disminuyendo éstas de calibre.
En los riñones puede terminar habiendo insuficiencia renal y fallo renal.
TRATAMIENTO PARA NORMALIZAR LA TENSIÓN.
ALIMENTACIÓN.
Tomar una dieta rica en ensaladas con ajos, cebollas, rabanitos, lechugas, repollo, espinacas tiernas, tomate, remolacha, zanahorias, maíz, manzana, aguacate, etc., aliñada siempre con limón , aceite de oliva, ajo crudo y hierbas como tomillo u orégano.
Tomar abundantes vegetales cocidos o al vapor, frutas, pan integral, patatas, cereales integrales, queso fresco sin sal, pastas integrales, leche semidesnatada, abundante arroz integral (alimento básico para normalizar la tensión y mantenerse completamente sano), poca sal y que sea marina sin aditivos antiapelmazantes(impiden la absorción de minerales por nuestro organismo),pescado.
RESTRINGIR al máximo la sal, los huevos, la carne (una vez por semana como mucho), los embutidos los quesos, las conservas animales o vegetales, los salazones, frutos secos con sal, carnes ahumadas, vísceras animales como hígado, riñones, sesos, jamón serrano, jamón york, marisco, moluscos, bebidas con gas, grasas animales, mantequilla, pan blanco, especialmente si es con sal, bicarbonato, cubitos de caldo, sopas de sobre, dulces hechos con levadura.
Evitar los excitantes como el café, té, coca cola, alcohol, tabaco.
La preparación de las comidas que sea simple: ensaladas, alimentos cocidos, asados, ajo, limón, hierbas aromáticas.
EJERCICIO.
Cualquier ejercicio tranquilo nos ayudará pues con el ejercicio se aporta más oxígeno a las células y se liberan toxinas de todos los tejidos a la sangre, que a su vez los elimina por el riñón en la orina.
MANTENER LA CALMA Y LA PAZ INTERIOR.
Es importantísimo mantener la quietud y la serenidad en nuestro fuero interno, ésto no es algo que nos va a venir de forma espontánea si no lo trabajamos.
Podemos usar cualquier técnica que conozcamos. yoga, respiración, relajación, visualización creativa, oración, meditación.
Si no conocemos nada podemos comprar algún libro, algún vídeo o casette que nos enseñe, o asistir a algún curso.
Si no trabajamos sobre la mente a diario, ésta nos enredará en sus laberintos y nos amargará toda la existencia, así y por el sufrimiento que ella nos produce sufriremos de presión alta.
SOBREPESO Y OBESIDAD.
La obesidad y el comer mucho somete al organismo a un trabajo excesivo que lo desequilibra, de hecho al bajar peso la tensión va bajando.
ELIMINAR LOS EXCITANTES.
Conozco casos de personas que están tomando tratamiento para problemas de nervios y a la vez toman excitantes, así cada vez están más desequilibradas.
TRATAMIENTO CON PLANTAS.
En un principio bastará con todo lo anterior, si no fuese así nos podríamos ayudar con el ESPINO BLANCO (crataegus oxilacanta), sus hojas y flores blancas actuarán regulando nuestra tensión, sin ningún efecto secundario, nos mejorará la circulación general, nos sedará. También está indicado en infartos, taquicardias, tensión baja, anginas y arritmias cardiacas.
Se puede tomar en cápsulas, en infusión, en extracto.
En el caso de infusión se tomará tres cucharadas de la planta en todo el día. Pondremos tres vasos de agua en el fuego y cuando rompa a hervir echamos la planta, se deja reposar 15 minutos, y ya lo podemos tomar antes de las tres comidas principales endulzado con miel(también podemos echar un chorrito de limón).
En el caso de los extractos o cápsulas debéis preguntar en el herbolario la dosis pues la concentración de éste dependerá del fabricante.
Si con todo lo anterior sigue sin bajar añadiremos a este tratamiento el MUÉRDAGO(viscum album), es una planta muy poderosa y no debemos pasarnos en la dosis, por eso dependiendo del fabricante cambia, en el caso de la marca Bioforce son 20 gotas en las tres comidas principales.
Además os aconsejo el AJO CRUDO, es preferible tomarlo en ayunas pues su efecto curativo aumenta así, se coge un diente, se pela y se corta en trocitos pequeños, se añade un poco de agua y se debe tomar tragándolo como si fuese una pastilla, no se debe masticar, así no sentará mal, ni se repetirá, ni olerá el aliento. Puede tomarse también en perlas, pero no es tan sano como crudo, además así el ajo ha perdido su parte vital. Cuando el ajo crudo con las comidas sienta mal es señal de que el aparato digestivo está funcionando mal, los jugos digestivos son pobres, y es entonces cuando más se necesita ésta medicina curalotodo. Se puede tomar también el ajo crudo en las ensaladas, o en la sopa…
La dosis curativa es un diente por día, si sentara mal se puede empezar con un cuarto y luego ir aumentando, se puede tomar dos o más dientes sin ningún problema.
TENSIÓN ALTA
Infusión de olivo
El olivo es un gran hipotensor, es decir que baja la tensión.
Ingredientes
Hojas de olivo
Agua
Preparación
Se elabora como cualquier otra infusión.
Uso
Tomar una taza antes de comer y otra antes de cenar.
TENSIÓN ALTA
Licuado de perejil y limón
El perejil es vasodilatador, de ahí que sea beneficioso en casos de hipertensión.
Ingredientes
Perejil
1 limón
Preparación
Licuar el limón entero, con piel incluida y el perejil.
Uso
Tomar un vasito en ayunas.
TENSIÓN BAJA
Infusión de romero
Como no nos cansamos de repetir, de las virtudes del romero se puede escribir un libro entero.
Ingredientes: Romero, agua
Preparación: Se elabora como cualquier otra infusión.
Uso: Tomar una taza tres veces al día.
TENSIÓN BAJA
Yogur con sal
De todos es sabido que la sal es poco recomendable en casos de hipertensión. Pero combinada en
pequeñas dosis con el yogur puede ser un remedio para la dolencia contraria, la hipotensión.
Ingredientes
1 yogur
Una pizca de sal
Preparación
Sencillamente, mezclar el yogur con la sal, como si fuese azúcar.
Uso
Tomar uno por la mañana y otro por la tarde.
La mejor manera de medir la presión arterial
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No hay que consumir alcohol, café, ni fumar al menos una hora antes y lo ideal es orinar previamente.
Existen muchas personas con problemas de presión alta y también baja. Por ello, la mayoría de los médicos recomiendan la medición en casa de la tensión arterial por parte de sus pacientes que sufren de este tipo de trastorno.
Resulta especialmente positiva para evitar los casos de “hipertensión de bata blanca”, que es un aumento de la presión arterial por nervios cuando la medición se realiza en el centro médico.
Sin embargo, cómo se debe realizar esta medición para que sea correcta y confiable. A continuación algunos consejos:
La mejor forma de hacerlo.
Siéntate 5 minutos antes de la medición para estar en reposo y relajada.
Posición cómoda. La espalda debe estar apoyada, las piernas sin cruzar y el brazo apoyado y a la altura del corazón.
Antes de las comidas. No hay que tomar la tensión después de haber comido. Lo ideal es hacerlo por la mañana y antes de tomar la medicación (en caso de estar prescrita).
El aparato ha de estar validado, se debe calibrar una vez al año y sustituirlo cada cinco.
Si debes repetir la medición porque crees que ha habido algún error deja pasar 2 o 3 minutos, no lo hagas inmediatamente.
Qué evitar.
No hay que consumir alcohol, café, ni fumar al menos una hora antes y lo ideal es orinar previamente.
No debe sustituir al médico. La automedición es adecuada para llevar un control en casa pero no sustituye a la consulta médica. Tampoco hay que variar la medicación si se observan resultados alterados. No se recomienda en personas con ansiedad o hipocondríacas.
Cambios normales a lo largo del día
La tensión sufre cambios durante la realización de actividades diarias que se debe tener en cuenta para no alarmarse sin necesidad. A continuación algunas actividades que pueden bajar o subir la presión:
- Dormir TE BAJA…
- Al comer SUBE…
- No sentarte bien apoyada AUMENTA…
- Caminar o conducir vehículos SUBE…
- La consulta médica INCREMENTA…
- El dolor, la ansiedad, o el frío ELEVA…
- Las relaciones sexuales AUMENTAN…
Se debe consultar al médico si se obtiene valores alterados en días distintos.
Anemia – Prevención y Dietas
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Afección caracterizada por un déficit de los glóbulos rojos de la sangre, encargados de transportar y distribuir el oxígeno que necesita el cuerpo.
La anemia puede tener diferentes causas. El tratamiento depende de esas causas y, según el caso, incluye cambios en la dieta, medicación o transfusiones sanguíneas.
¿Qué es la anemia?
La anemia no es en sí una enfermedad sino más bien una señal de que el cuerpo padece un déficit de glóbulos rojos o de un pigmento llamado hemoglobina. La anemia puede sobrevenir por mala nutrición, pérdida excesiva de sangre, destrucción de los glóbulos rojos, niveles anormales de hemoglobina o por otras causas. Pero, sea cual sea la causa, el resultado siempre es el mismo: la sangre no transporta oxígeno suficiente a las células del cuerpo, por lo que éste no puede funcionar con normalidad.
Causas
Las personas con dieta alimenticia deficiente, con bulimia, anorexia nerviosa, diabetes, enfermedad tiroidea, operadas del estómago, con cáncer de estómago o con antecedentes familiares de anemia perniciosa son propensas a este problema. Generalmente, es de comienzo gradual, por lo que los síntomas son difíciles de detectar.
Causas genéticas
Hay personas que nacen con enfermedades que disminuyen la capacidad del cuerpo para producir glóbulos rojos. La talasemia es una enfermedad heredada en la que la tasa de producción de hemoglobina es demasiado baja.
Esta enfermedad es más común en gente de ascendencia mediterránea,
africana o asiática. La talasemia se divide en dos categorías: mayor
Prevención
Comer adecuadamente para prevenir la anemia La buena nutrición desempeña un papel fundamental en la prevención y tratamiento de los diferentes tipos de anemia.
Una dieta equilibrada debe incluir a diario alimentos que contengan:
- Vitamina B12 (esta vitamina sólo se encuentra en productos animales): carne, pescado y productos lácteos.
- Ácido fólico: vegetales de hoja frondosa y color verde oscuro, carne, huevos, jugo de naranja y cereales integrales;
- Hierro: carne de ternera, melaza, algarroba, col rizada, hojas de nabo, frutos secos, guisantes, judías secas, yema de huevo, hígado, ostras, papas con piel, calabaza, sardinas, harina de soja, espinaca, germen de trigo, grano integral y cereales fortificados con hierro.
Soluciones Caseras:
Sopas de ajo
Las sopas de ajos son un alimento muy nutritivo. Con este plato de toda la vida combatiremos la anemia.
Ingredientes: (para 4 personas)
Pan duro (2 rebanadas por persona si sin pequeñas, 1 si son grandes)
6 dientes de ajo
½ vaso de aceite
½ cucharada de pimentón
2 l de agua
Aceite
Sal
Preparación:
Se machacan un poco los ajos y se fríen en aceite. Cuando se han dorado un poco se le añade el pan y, por último, el pimentón (hay quien le pone también comino), ya fuera del fuego para que no se queme. En seguida se le agrega el agua y se deja hervir una media hora a fuego lento.
Uso
Tradicionalmente, se comía como cena, pero cualquier momento es bueno.
Otro:
Friegas con jerez y huevo
Los anémicos suelen sentir frío sin motivo aparente, sobre todo en los pies y en las manos. Este antiguo remedio se utilizaba para calentarlos.
Ingredientes:
½ vaso de vino de Jerez
2 huevos
Preparación:
Simplemente, se mezclan bien los dos ingredientes.
Uso:
Dar friegas con esa mezcla en la espalda del anémico.
Otro:
Compota de calabaza
La calabaza contiene gran cantidad de vitaminas y proporciona ácido fólico, cuya falta también puede ser motivo de anemia.
Ingredientes:
1 litro de agua
Un trozo de calabaza
1 manzana
6 orejones
Un puñado de pasas de corinto
Preparación:
Partimos la calabaza, que debería ser roja o anaranjada, en pequeños pedazos pequeños y la añadimos al puchero junto con la manzana picada, las pasas de corinto y los orejones. Lo hervimos en agua durante 15 minutos hasta que logramos una papilla, que iremos aplastando con un tenedor. El agua se ha de evaporar y el puré quedar espeso.
Uso:
Tomarla en desayunos y comidas durante varios días.
ANEMIA – COLESTEROL ALTO
Canapé mexicano de aguacate
Esta es una nutritiva y digestiva receta mexicana con aguacate.
Ingredientes:
1 aguacate
2 dientes de ajo
3 o 4 gotas de tabasco
1 chorrito de aceite de oliva
sal
zumo de limón
Preparación:
Se trocea el aguacate, se reserva, y se prepara una salsa con los dientes de ajo picados, así como el tabasco, el aceite de oliva y un poquito de sal y limón. A continuación, se mezcla el aguacate con la salsa, machacándolo todo hasta conseguir una textura de puré.
La diabetes – Exceso de azúcar en la sangre
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Se trata de una enfermedad que padecen muchísimas personas, algunas sin siquiera saberlo.
Sus consecuencias son graves y muy peligrosas. Excepto en los casos de origen hereditario, en general puede prevenirse en base a una alimentación sana y otros hábitos de vida. También puede ser combatida de manera natural, complementando el tratamiento indicado por el médico.
La diabetes es un trastorno del metabolismo orgánico, que se caracteriza fundamentalmente por un aumento permanente del nivel de azúcar (glucosa) en la sangre, lo que se denomina hiperglucemia.
La proporción normal de glucosa es de 70 a 110 mg por litro de sangre. La mayor concentración de azúcar también se evidencia en la orina. Este desequilibrio obedece a un déficit de insulina, que es la sustancia encargada de mantener los niveles normales de glucosa. Sus causas son diversas y, en algunos casos, se combinan entre sí. Puede ser de origen hereditario, o consecuencia de trastornos en los centros nerviosos y órganos que intervienen en la transformación y asimilación de los alimentos (hígado, páncreas, riñones). También puede ser provocada por la obesidad, o por una alimentación desequilibrada, excesiva en hidratos de carbono y azúcar.
SINTOMAS
La diabetes es una enfermedad que, en muchos casos, no se manifiesta de inmediato y demora años en declararse abiertamente.
La insulina es una hormona producida por el páncreas. Interviene en el procesamiento de los hidratos de carbono y azúcares ingeridos en la alimentación, para obtener glucosa y mantenerla en las proporciones normales y necesarias para el organismo (ver texto principal). Cuando existe un déficit de insulina, ya sea por trastornos orgánicos que inhiben o disminuyen su producción, o porque el tipo de alimentación vuelve insuficiente la cantidad normal que produce el organismo, se origina la hiperglucemia o diabetes. Por eso, el tratamiento usual contra esta enfermedad consiste en suministrar al enfermo dosis periódicas de insulina para cubrir ese déficit. Muchas veces, especialmente en los casos de diabetes crónica, es el único tratamiento posible. Pero, en otros, si no es acompañado por cambios en el régimen de alimentación y un tratamiento global, puede dar origen a una dependencia, ya que no se estimula organismo para que produzca su propia insulina en cantidad suficiente.
La hipoglucelina
Una situación opuesta, en cierto sentido, a la diabetes, es la llamada hipoglucemia. Es decir, cuando el nivel de glucosa en la sangre desciende por debajo de los límites normales (ver texto principal). En si misma, es mucho menos peligrosa que la hiperglucemia, aunque trae consecuencias bastante molestas: debilidad, cansancio, presión arterial baja, desmayos, etc. Para quienes padecen esta enfermedad, es conveniente tener siempre a mano algún alimento dulce, a fin de superar el momento en que se produce este descenso. Puede ser un caramelo de miel, un poco de azúcar, o alguna bebida caliente y endulzada con azúcar o miel.
Las consecuencias
El avance de esta enfermedad trae consecuencias muy graves y peligrosas: debilidad y adelgaza”‘ miento extremo, disminución de las defensas orgánicas frente a otras enfermedades, problemas y lesiones musculares, daños en las arterias, disminución de la visión (que puede llegar hasta la ceguera), riesgo de pérdida de embarazos, alteraciones nerviosas y mentales, etc. El resultado extremo es el llamado coma diabético, un estado de intoxicación general que provoca lo pérdida casi total del conocimiento, deshidratación y crisis agudas que pueden ocasionar la muerte. Valen la pena, entonces, los esfuerzos para prevenirla y combatirla.
Reglas básicas para la prevención
En la mayoría de los casos, la diabetes puede ser prevenida en base a criterios y actitudes bastante sencillos. Estos puntos son válidos —en realidad, doblemente necesarios— si ya se padece la enfermedad. Son el resultado de muchos años de experiencia y práctica médica.
Siete Consejos
1) Lleve un régimen de alimentación sano y balanceado. Es el principal factor de prevención. Controle la cantidad de hidratos de carbono, azúcar y grasas que ingiere. Recuerde que, para una persona de peso y actividad medios, son suficientes unos 70 g de grasa y 170 g de hidratas de carbono diarios.
En el capitulo de Obesidad, usted encontrará una lista de alimentos y la tabla de la cantidad de nutrientes que ellos contienen. Así podrá organizar su dieta. En general, incluya más frutas y verduras frescas. Prefiera los alimentas naturales a las envasados. Reemplace las gaseosas y las bebidas azucaradas por jugos naturales, y el azúcar refinado por la miel. Ingiera lácteos parcialmente descremados. Evite el alcohol, o beba muy moderadamente.
2) Vigile su peso. El exceso de peso puede terminar en la obesidad, que es uno de los factores de mayor riesgo para esta enfermedad: uno de cada seis obesos son diabéticos. En el inserí de Obesidad y en el de Alimentación, usted podrá consultar las tablas de peso medio normal y de calorías que contiene cada alimento, así como numerosas indicaciones para planificar su alimentación y bajar de peso, o mantenerse, sin riesgo para su salud.
3) Evite la vida sedentaria. No limite su actividad diaria a trabajar o mirar televisión. Camine, haga ejercicios, practique deportes, elija un entretenimiento que le requiera actividad física. Así “quemará’ calorías y excedentes de hidratos de carbono, azúcar y grasas, y mejorará su estado físico y su salud en general.
4) Realícese exámenes de sangre y orina. La presencia excesiva de glucosa en la sangre y en la orina es el indicador más claro de diabetes. Hágase dos exámenes anuales, como mínimo, para detectar y prevenir esta enfermedad desde su inicio.
5) Controle su hígado y sus riñones. Muchas veces, la diabetes es originada por trastornos renales o hepáticos. Observe cualquier alteración del funcionamiento normal de estos órganos y consulte a su médico sobre ellos.
6) Controle su vista. Lo pérdida de visión, o cualquier otra anormalidad de la vista, puede indicar, muchas veces, un síntoma de diabetes. Además de la consulta con el oculista, verifique el nivel de glucosa en sangre y orina.
7) No se automedique. Muchas personas toman medicamentos industrializados para curar dolencias o síntomas leves como catarros, fiebres, tos, dolor de cabeza, etc., sin consultar con su médico. Es un error, ya que estos productos pueden no ser los indicados para su problema y tener otras consecuencias. Utilícelos sólo cuando un . médico se los indique y en las dosis recetadas. Recuerde que con la mayoría de las hierbas y elementos naturales indicados en este libro puede obtener muy buenos resultados, sin efectos secundarios ni riesgos para su salud.
Hierbas y plantas contra la diabetes
Existen numerosas hierbas y plantas medicinales que ayudan a prevenir y curar la diabetes. Todas son beneficiosas y pueden usarse, según la situación, solas o combinadas. Se incluyen recetas simples, especiales y compuestas, indicando en cada caso cuándo utilizarlas. En general, su acción es más eficaz cuanto mayor sea la variedad de hierbas. Cumpla estrictamente las instrucciones que se detallan en cada receta para que le resulten efectivas y pueda, además, verificar el resultado obtenido con el tratamiento.
Recetas simples
Para preparar estas recetas se utilizan eucalipto, endrino, enebro, arándano o agrimonia.
- Se preparan con una sola hierba o planta. Están indicadas para quienes sufren, de manera leve, sólo uno de los síntomas indicados. Use la que usted prefiera. Si los resultados no lo satisfacen, reemplácela por otra, pero no la combine con otro hierba.
- En todos los casos, hierva 25 g en 1 litro de agua. Debe reposar 10 minutos y tome una taza diaria durante 25 días.
Tomar seis tazas diarias durante 30 días. Descansar 2 días y reiniciar por otros 30. Interrumpir 4 días y realizar una última etapa de 15 días, bebiendo 4 tazas diarias.
Hervir 50 g de polvo de hojas de olivo en un litro de agua.
Beber tres tazas diarias durante 15 días. Descansar 4 y retomar el tratamiento con cuatro tazas diarias durante 45 días.
- Hervir 45 g de hojas de zarzamora en un litro de agua.
Tomar cuatro tazas diarias durante 17 días. Interrumpir 4 días y reiniciar con dos tazas semanales, durante seis semanas.
Recetas especiales
Se preparan con una sola hierba o planta, como nogal, olivo o zarzamora, cuya acción es más potente que la de las anteriores. Se indica para los que padecen, de manera aguda, uno de los síntomas.
• Hervir 35 g de hojas secas de nogal en 1 litro de agua.
Sabias que…
.. los controles médicos de rutina o los chequeos de la salud en personas que aparentemente están sanas permiten descubrir enfermedades desde su inicio, o en la primera etapa de su desarrollo y, por lo tanto, realizar el tratamiento con mayor eficacia.
Entre los procedimientos más empleados para realizar estas pruebas, se encuentran los análisis de sangre, ya que brindan muchos datos sobre el estado general del organismo del paciente.
Recetas compuestas
Se preparan con dos o más hierbas o plantas. Es para aquellos casos en que se sufre de dos o más síntomas, ya sea en Forma 1 leve o aguda. Recuerde Litik que las recetas son más potentes cuanto mayor es el número de hierbas, sin importar la cantidad de éstas, la duración del tratamiento, o el número de tazas diarias.
• Hervir 200 g de coriandro en 2 litros de agua. Colar y beber cuatro tazas semanales durante ocho semanas.
• Hervir 40 g de perejil, 20 gr. de menta y 35 g de apio en un litro de agua. Dejar asentar unos minutos y colar. Tomar cuatro tazas diarias durantes dos meses.
• Hervir 60 g de vainas de judías (chaucas), 15 g de hinojo y 25 g de tallos de alcachofa (alcauciles) en 1 litro de agua. Tomar tres tazas diarias durante 15 días. Descansar 2 días y reiniciar con cuatro tazas diarias durante 30 días.
• Hervir, durante media hora, 30 g de arte-misa en un litro
de agua.
El berro
Dentro de las recetas especiales, existe una, preparada en base al berro, hierba fácil de conseguir en cualquier mercado. Se deben hervir 200 g de esta planta en un litro de agua y beber tres tazas diarias durante dos meses. El tratamiento se completa con una abundante ensalada de berro fresco y crudo, una vez al día.Heridas y enfriamientos
Si usted padece de diabetes, debe cuidarse especialmente de las heridas, las infecciones y los enfriamientos, porque pueden ocasionarle graves consecuencias, ya que la enfermedad bala las defensas del organismo. En cualquier caso, no se automedique.
Dejar repasar 10 minutos y agregar 30 g de perejil. Hervir todo durante 10 minutos. Beber tres tazas por día durante un mes.
• Hervir 30 g de menta y 30 g de hinojo en dos litros de agua. Tomar cuatro tazas diarias durante 15 días. Interrumpir por 4 días y retomar con ocho tazas diarias durante 20 días. Descansar 3 días y recomenzar con tres tazas diarias durante un mes.
• Hervir 20 g de arte-misa, 15 g de hojas de grosellero, 15 g de zarzamora, 15 g de hojas de nogal y 5 g de perejil en 1 litro de agua. Beber cuatro tazas
diarias durante 65 días.
• Hervir 35 g de diente de león, 25 g de hojas de ortiga y 25 g de pensamiento en un litro de agua. Tomar seis tazas diarias durante 40 días.
EL GLUTEN
Entre otros aspectos de su dieta, los diabéticos tienen generalmente prohibido el consumo de harinas vegetales o de productos derivados de ella (pan, pastas, galletitas, etc.). Como estos son componentes muy comunes de nuestra alimentación, una alternativa, entonces, es consumir productos elaborados con gluten.
El gluten es una parte del contenido del grano. Está constituido por un alto porcentaje de proteínas (aproximadamente un 24 .% ), y tiene un contenido bajo de hidratos de carbono (apenas un 4 %) . Su consistencia y textura son muy similares a las de la carne. Por este motivo ha recibido el nombre de “carne vegetal”. Actualmente, muchos casas de productos dietéticos comercializan tostadas, prepizzas, fideos y otros productos elaborados con gluten.
Si lo desea, puede obtenerlo usted mismo, a partir de la harina de trigo, de la siguiente forma:
• Con harina y agua se forma una pasta de consistencia normal.
• Posteriormente se la deja reposar durante doce horas, en un recipiente con agua.
• Después se lava la masa con agua, para que elimine todo el almidón y quede elástica.
El hígado y sus dolencias hepáticas
Categories: Enfermedades del Sistema Extretor, Enfermedades del Sistema Inmunológico
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El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Puede afirmarse que el 80 % de las actividades vitales del organismo están relacionadas, directa o indirectamente, con este órgano. Es claro, entonces, que necesitamos un hígado sano, que funcione tal como el organismo lo requiere. Se ubica en el lado derecho, entre el diafragma y el estómago. Su color es rojo oscuro y pesa 2 kg, aproximadamente. Sus funciones más importantes son:
- Producción y filtrado de la sangre;
- Elaboración de la bilis, que interviene en el proceso digestivo;
- Procesamiento biológico y transformación de los alimentos y de sus nutrientes (grasas, proteínas, minerales y vitaminas);
- Transformación de azúcares y ácidos;
- Síntesis de proteínas esenciales para el organismo, y de diversas vitaminas;
- Regulación del equilibrio de diversos aspectos de nuestro metabolismo, como el volumen sanguíneo o la tasa de colesterol;
- Expulsión y eliminación de sustancias tóxicas y nocivas.
Resulta claro, entonces, por qué es necesario cuidarlo. Sus trastornos y disfunciones repercuten en todo el organismo. Sus afecciones y enfermedades más importantes pueden traer consecuencias graves e, incluso, la muerte.
Algunas de las enfermedades del hígado, como la hepatitis, son de origen viral y se previenen específicamente a través de vacunas y otros productos medicinales. Pero gran parte de sus dolencias es el resultado de una mala alimentación o del consumo de alcohol.
Por lo tanto, pueden prevenirse con una dieta sana y equilibrada y con otros hábitos sencillos.
1. Coma de manera sana y equilibrada. El exceso de comida la comida industrializada, con conservantes o con demasiadas grasas, recarga el trabajo del hígado, que debe intervenir en el procesamiento de todos esos nutrientes y sustancias. Recuerde estos consejos:
• Evite los productos envasados. Consuma alimentos frescos y naturales, aumentando la cantidad de frutas y verduras.
• Disminuya la cantidad de carne vacuna que come diariamente, e incluya pollo y pescado en su dieta. Elija los cortes desgrasados.
• Evite las frituras, ya que son extremadamente nocivas para su hígado y aumentan el número de grasas que debe procesar su organismo.
• Reemplace el azúcar refinado por la miel. Esta endulza cualquier bebida o postre, es más sana y mucho más fácil de digerir.
• Evite el té y el café, ya que contienen sustancias tóxicas que afectan el hígado. Le sugerimos numerosas infusiones de efecto benéfico para el funcionamiento hepático con las que puede reemplazar este hábito.
2. Cuide su peso. El sobrepeso y la obesidad afectan el hígado y el conjunto del sistema hepático. Trate de mantener el peso correspondiente a su sexo y edad, planificar su dieta de manera equilibrada y bajar de peso sin poner en riesgo su salud.
3. No beba alcohol en exceso. En cantidades muy moderadas, las bebidas alcohólicas no afectan a un organismo sano y, según investigaciones médicas, pueden tener un efecto benéfico. Pero el exceso de alcohol es uno de los peores enemigos del hígado. Evite el vinagre, ya que sus efectos pueden ser tan perjudiciales como los del alcohol.
4. Evite el tabaco. O reduzca al máximo los cigarrillos diarios que consume. El humo del tabaco contiene toxinas que el hígado debe neutralizar y expulsar del organismo. Si se fuma en exceso, el trabajo del hígado se recarga y puede no responder correctamente a sus funciones básicas.
5. Realice actividad física. Las caminatas, el ejercicio físico moderado, los deportes y las actividades físicas ayudan a eliminar grasas y toxinas. Por eso, alivian el trabajo del hígado y favorecen su buen estado. Pero realícelos con criterio y equilibrio, de acuerdo con su edad y estado físico, ya que los esfuerzos excesivos son perjudiciales para el hígado.
Alimentos que benefician al hígado
Asi como hay alimentos perjudiciales para la salud hepático, existen otros que tonifican, protegen y ayudan al funcionamiento normal del hígado. Como la lista es muy variada, puede incluirlos en su dieta, de manera habitual.
Aceitunas, Achicoria, Alcachofa, Alfalfa, Almendras, Ananá (piña),Apio, Arroz integral, Avellanas, Avena, Banana (plátano), Berenjena, Berro, Brócoli, Calabaza, Cebada, Cebolla,Centeno, Cerezas Coco, Col, Coliflor, Durazno (melocotón), Espárrago, Espinaca, Higo, Lechuga, Lentejas, Limón, Maíz, Mandarina, Manzana, Melón, Miel, Naranja, Nueces, Pan integral, Papa natural, Pepino, Pera, Perejil, Polen, Pomelo, Puerro, Sandía, Sémola, Soja, Tomate, Trigo (integral y germinado), Uva (natural y pasas), Zanahoria.
TRATAMIENTO PARA ENFERMEDADES HEPÁTICAS
El mal funcionamiento del hígado se refleja en trastornos, algunos de gravedad. Cuando estas dolencias aparecen, es necesario ajustarse a las reglas de prevención y cuidado que hemos indicado, y además, iniciar un tratamiento adecuado al malestar específico. De esta forma, se atacará tanto la causa como la consecuencia del problema.
De nada sirve un tratamiento si, a la vez, no se siguen las reglas de cuidado del hígado. Si la dolencia desaparece, podrá suspenderse el segundo aspecto, pero deberá mantenerse el primero porque, de lo contrario, el hígado enfermará nuevamente, tarde o temprano.
A continuación, se incluyen algunas recetas para afecciones hepáticas, o de origen hepático.
Dolor de cabeza y jaqueca: hervir en un litro de agua, durante 10 minutos, una cucharadita de cada una de estas hierbas: tilo, romero, grama y diente de león. Beber dos tazas diarias.
Mareos: hervir, durante 15 minutos, 10 g de lavanda en un litro de agua. Beber tres tazas diarias.
Nauseas: hervir 1/2 litro de agua y preparar una infusión de manzanilla.
Dejar reposar durante 25 minutos. Colar y beber tres tazas en el día.
Vómitos: hervir 15 g de menta y 15 g de valeriana en 1 litro de agua. Dejar entibiar un poco y tomar tres tazas por día.
Trastornos digestivos: cuatro tazas diarias de té de manzanilla o boldo, solos o endulzados con miel, especialmente luego de las comidas más abundantes.


