Enfermedades del Sistema Respiratorio
Remedios Naturales Contra Las Alergias Respiratorias
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Las alergias respiratorias son muy molestas, respirar profundamente y con confianza sin tener que estornudar o padecer algunas molestias.
La ALERGIA es la reacción excesiva del organismo a ciertas substancias externas. Se produce cuando ciertas células, en contacto con la substancia que produce la alergia ( alergeno), producen histamina causante de la reacción adversa.
Es el contacto con el alergeno el que produce el desarrollo de anticuerpos en una cantidad excesiva en ciertos individuos. Cuando el cuerpo ya ha desarrollado muchos anticuerpos, si entra en contacto de nuevo con la substancia ocasiona una reacción desmesurada en el paciente alérgico.
Se trata de una enfermedad del sistema inmunológico que, en circunstancias normales, nos defiende de los ataques de las bacterias y de los microbios, pero que, en otras circunstancias y en ciertos individuos, reacciona inadecuadamente contra ciertas substancias que, para la mayoría de las personas, resultan inocuas.
Síntomas de la alergia
Los principales síntomas de la alergia son estornudos, lacrimeo, fatiga, rinitis, asma, eccemas, urticaria, tos, conjuntivitis, fiebre del heno, etc.
Causas de la alergia
Existen diferentes tipos de alergia según el agente que las causa ( Ver ” tipos de alergia” en el listado superior)
Diagnostico y tratamiento de la alergia
En caso de presentar alguna reacción alérgica o algún síntoma que pueda presuponer que se trata de algún tipo de alergia , lo primero que debemos hacer es visitar el especialista para que identifique el elemento causante de dicha patología. Esto se hace especialmente obligatorio cuando las reacciones son tan severas que suponen dificultades respiratorias importantes, convulsiones, problemas cardíacos graves o descensos en la presión arterial considerables con náuseas o vómitos, pues podría tratarse de la reacción alérgica más importante y peligrosa para la vida del afectado, conocida como anafilaxis o shock anafiláctico.
El diagnóstico de la alergia se realiza con una serie de pruebas que, dependiendo del tipo de alergia, puede incluir:
- Una prueba cutánea: El posible elemento que causa la alergia es aplicado sobre la piel para comprobar la reacción que esta experimenta.
- Análisis de sangre: Prueba sanguínea para detectar la posible presencia de anticuerpos en el organismo.
- Análisis del cabello: Análisis de posibles reacciones del cabello ante una substancia alergena.
- Técnicas bioenergéticas computarizadas: Medición de la respuesta electromagnética del organismo a diferentes productos o alimentos a través de un ordenador.
- Dietas especiales de restricción: Permiten averiguar que alimento es responsable de la alergia.
El tratamiento natural de la alergia supone la utilización de unos recursos naturales que pueden ayudar a prevenir o mejorar los síntomas de la misma.
Remedios eficaces para curarnos de las alergias
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Se dice que las alergias vienen en cierta manera determinada por los genes, aunque en la sociedad moderna han aumentado por cuestiones medioambientales como la contaminación, tus alimentos o las vacunas
Llega la primavera acompañada de las alergias. El florecer de las plantas nos trae su belleza, pero también su polen, responsable de que a muchas personas se les despierte la alergia. De hecho, se calcula que un 15% de la población experimenta los síntomas nasales, respiratorios, oculares o de la piel tan típicos de esta afección.
Las alergias son el resultado de la interacción fisiológica y bioquímica entre nosotros y el medio que nos rodea, en el que se incluyen los alimentos, el aire que respiramos o la ropa que vestirnos. Todos ellos contienen sustancias naturales o artificiales, e incluso microbios, que son identificados por nuestro sistema inmunitario. La alergia es una reacción del sistema inmunitario frente a sustancias de estructura proteínica denominadas “alérgenos”, a las que identifica como nocivas o extrañas. Las personas alérgicas suelen serlo a varias sustancias, entre las que destacan el polen, el polvo de la casa, los ácaros —pequeños insectos que viven de la sustancia orgánica descarnada—, esporas de hongos, los alimentos, las picaduras de insectos o los medicamentos, por ejemplo.
Esto es debido a que existe una predisposición personal, a la cual se ha de sumar una sensibilización previa, de manera que la primera vez que uno se expone a un alérgeno no sucede nada, pero en la segunda o las siguientes se desarrollan los síntomas alérgicos, como si esta primera vez fuera una especie de vacuna que inicia el proceso debido a que se han formado anticuerpos. Estos aparecen como respuesta a agentes infecciosos, sustancias químicas, pólenes, mohos, pelos de animales, polvo de la casa y a numerosos alimentos.
El ESTRÉS, UN POTENCIADOR
Uno de los agentes externos que puede empeorar las alergias es el estrés. Se sabe que hay asmáticos que inducen sus crisis por el simple hecho de ansiedad de haberse olvidado el inhalador en casa. Su efecto sobre la reacción alérgica es complejo, pero ha podido observarse incluso en las pruebas cutáneas que se realizan para detectar las alergias. En estado de relajación, los test cutáneos son mucho más negativos que cuando estamos sometidos a estrés. Por otra parte, existen ciertas sustancias neurotransmisoras del sistema nervioso vegetativo, como la histamina o la adrenalina, que desempeñan un papel muy importante en el desarrollo de los síntomas alérgicos, así como en los procesos de nerviosismo.
Dicen que “comer y rascar, todo es empezar”, por eso nos pica más cuando nos ponemos nerviosos. De hecho, la angustia con la que recibimos el proceso alérgico es, a veces, la causa que ayuda a mantenerlo y a magnificarlo.
La alergia primaveral se denomina genéricamente “fiebre del heno” y afecta sobre todo a las vías respiratorias y a las mucosas expuestas al aire. El heno es cualquier planta seca, generalmente de la familia de las gramíneas, que sirve como pasto o forraje; es decir, no se trata de una planta en sí, sino de muchas especies diferentes. El problema es que las gramíneas ocupan el 20% de la superficie vegetal del planeta, por lo que su limitación resulta imposible. El cesped o las cereales, además de la mayoría de hierbas, son gramíneas.
El enlace entre antígeno y anticuerpo puede provocar daños en los tejidos, especialmente en la piel, en las mucosas, en los pulmones y en el tracto gastrointestinal; es decir, allí donde hay mayor superficie mucosa, aunque son, precisamente, las mucosas la vía de eliminación capital en todos los procesos alérgicos.
Las alergias más frecuentes entre la mayoría de la población son la rinitis, las erupciones de la piel, la conjuntivitis y el asma. Las reacciones alérgicas graves son más raras, aunque pueden conducir a la muerte del individuo.
RINITIS E IRRIGACIONES NASALES
Cuando la alergia primaveral afecta a la mucosa nasal, se produce un picor intenso que estimula el estornudo. Con frecuencia, viene acompañado de picor en los ojos y lagrimeo, lo que produce la secreción nasal de un moco muy líquido, a menudo incoloro, con congestión de la nariz. Esto puede dar lugar en ocasiones a complicaciones más serias, como una sinusitis o una otitis.
En el caso concreto de la rinitis, los vahos e infusiones de tomillo, eucalipto y menta nos pueden ayudar, ya que responde bien al tratamiento de lavado nasal. Las irrigaciones se suelen hacer con agua salada –discretamente salada, como si fuéramos a hacer un caldo– o, mejor aún, con agua marina, pues esta presenta el mismo pH que nuestro plasma. Se recomienda lavar primero una fosa nasal y luego la otra mientras se dice la palabra “kekekeké“, ya que la pronunciación de la “k” facilita el paso interior de las fosas nasales, con la que penetra mucho mejor el líquido.
El lavado nasal permite limpiar de pólenes y alérgenos las mucosas, además de ejercer un discreto efecto sedante. Se puede hacer una o dos veces al día en las épocas de alergia y no sólo resulta útil en las rinitis, sino que también tiene un cierto efecto cuando se padece sinusitis. Muchas veces nos permitirá evitar otra medicación, pero en cualquier caso, nos ayudará a reducirla, que ya es mucho.
INFUSIONES PARA EL ASMA
El asma es un trastorno en el que existe espasmo bronquial, edema -inflamación e hinchazón- de la mucosa bronquial y una secreción excesiva de moco viscoso que provoca obstrucción de los canales bronquiales y, consecuentemente, ahogo. Una de sus características especiales es que al producirse un espasmo bronquial con reducción del calibre de los bronquios, se oyen silbidos al pasar el aire, que son los que denotan la obstrucción. Se trata de un proceso rápidamente reversible, por lo que se puede pasar de la gravedad a la normalidad respiratoria en pocos minutos.
Las plantas medicinales pueden ofrecer alguna ayuda en el tratamiento complementario del asma, sin embargo, hay que señalar que no existen estudios científicos que demuestren una efectividad notable de este tipo de tratamientos. Las medidas de vida natural, en cambio, sí nos ofrecen una alternativa válida en su prevención.
En infusiones, unas plantas recomendadas son el helicriso (manzanilla), la regaliz (edulcorante), la drosera (hierba de la gota), el liquen de Islandia, el estramonio (chamico), la iris florentina, la malva, el marrubio, melisa, el tusilago (uña de caballo) y la valeriana. Podemos preparar una tisana con los siguientes ingredientes:
- 20 gr de drosera (Rocío del sol)
- 30 gr de té verde
- 15 gr de regaliz (Edulcorante)
- 10 gr de tomillo (Saborizante)
Se aconseja tomar en caliente entre cinco tazas al día, poniendo entre dos y cuatro cucharaditas de la mezcla por taza.
LA DIETA DEL ALÉRGICO
A pesar de que la alergia de primavera tiene un componente externo evidente, como es la presencia de polen, una dieta adecuada nos ayudará a permitir que los síntomas sean más leves. Por ejemplo, los alimentos completos y sin adulterar y los naturales sin conservantes ni aditivos son, en general, beneficiosos, aunque existen otras recomendaciones que conviene seguir:
- Diversifica tu dieta.
- Haz una rotación de los alimentos.
- No tomes alimentos alergizantes al principio.
- Vigila los alimentos que comes en mayor cantidad; por ejemplo, los lácteos. el agua, el aceite o las harinas. Con estos productos deberemos ser especialmente cuidadosos, procurando que sean de la mejor calidad posible.
- Elimina los lácteos y sus derivados de tu dieta, ya que producen mucosidad. Hay que tener en cuenta que algunos de ellos están muy manipulados, sobre todo los presentes en natillas y postres, bollería y quesos modificados. Éstos son los primeros que se aconseja evitar. En cambio, los lactobacilos, presentes en el yogur, parecen beneficiar la evolución de los problemas alérgicos, por lo que si no se ha detectado una clara alergia a los lácteos, podemos incluir el yogur natural —con fruta natural añadida si se desea— o tomar suplementos de lactobacilos.
- Elimina los productos de trigo, pues contienen gluten, una proteína especialmente alergizante. Lo mejor es sustituir este ingrediente por arroz o avena.
- Bebe una buena cantidad de agua de la mejor calidad. Te ayudará a realizar la depuración interna.
- Reduce al máximo o elimina las grasas cocidas o fritas. Una cantidad razonable de grasa de origen natural —aceites vírgenes, frutos secos, etc.— re proporcionará las aportes necesarios de ácidos grasos esenciales, indispensables para el desarrollo de una reacción inmunitaria adecuada, ya que contienen ácidos grasos Omega, muy beneficiosos para el organismo.
- Evita el azúcar, pues roba calcio al cuerpo y éste ayuda a reducir los síntomas alérgicos. Suele ir peligrosamente unido a los lácteos en muchos al intentos preparados, así que conviene utilizar en su lugar miel de calidad; eso sí, siempre con moderación.
- Otros alimentos cuyo consumo no está recomendado en caso de padecer alergias estacionales son los chocolates, las carnes rojas, las grasas hidrogenadas como las margarinas, los alimentos fritos, el azúcar refinado y todos los productos que lleven polen en su composición (jalea real, polen y miel). Por el contrario, los alimentos ricos en antioxidantes son útiles en la prevención de las alergias. Están presentes en frutas y verduras frescas. En especial las que tienen más color —más pigmentos— son ricas en flavonoides, antocianinas y otros antioxidantes de alto interés. Los zumos de pera o piña ayudan, sobre todo, en la alergia al polvo, a los ácaros y a otras bacterias. Se pueden tornar licuadas y en forma de zumo recién hecho de una a tres veces al día: en ayunas, a media mañana y por la noche, con el estómago vacío. También se pueden hacer jugos de pomelo, naranja o mandarina.
- También se recomienda la cura de vinagre de sidra. Ponernos una cucharada de vinagre en un vaso de agua y lo bebemos a pequeños sorbos. Inicialmente, lo haremos tres veces al día, durante cuatro a cinco días. Luego, reduciremos a dos veces v, finalmente, a una.
- Los picantes como la guindilla los rábanos pueden tener un efecto beneficioso, ya que todos ellos son ricos en sustancias sulfuradas picantes, que ejercen un efecto descongestionante nasal. Por último, las sopas de cebolla y ajo, por su acción mucolítica y por su riqueza en compuestos sulfurados, son especialmente útiles en las alergias primaverales de tipo respiratorio.
SUPLEMENTOS NUTRICIONALES
Para supera las alergias, además de llevar a cabo varios cambios en nuestros hábitos alimentarios, nos -ayudará incluir en nuestra dieta algunos suplementos:
Betacaroteno. Es un bioifavonoide precursor de la vitamina A presente en alimentos de color amarillo como, por ejemplo, las zanahorias y el mango. El efecto del betacaroteno es, sobre todo, preventivo, y se debe tomar durante toda la primavera o durante un mes al principio de la estación.
Vitamina C. tiene una acción discretamente antiinflamatoria y antioxidante. Dosis de 500 mg diarios son inocuas y pueden reducir la alergia.
Vitamina E. La vitamina E está presente en los aceites vírgenes y en los frutos secos. También se puede tomar en Forma de suplementos de tocoferul.
Selenio. Tiene una acción sinérgica con la vitamina E y es uno de los grandes antioxidantes. Se puede administrar en dosis de cien microgramos diarios.
Calcio. Una dieta que, por un lado, sea rica en calcio y. por otro, no contenga alimentos que lo roben, se puede complementar con la toma de algún suplemento de este mineral. Quinientos miligramus diarios es una dosis adecuada.
Magnesio. Se sabe que el magnesio puede relajar la musculatura, como la mucosa bronquial en caso de asma, pero también tiene una acción relajante del sistema nervioso vegetativo que desencadena la congestión alérgica. Dos o tres comprimidos al día o 250 mg diarios suelen ser la dosis habitual.
Ácidos grasos esenciales. Los ácidos Omega 3, Omega 6 y Omega 9 están en base del proceso de desencadenamiento de la crisis alérgica, por lo que una aportación adecuada y equilibrada de éstos ayuda a la regulación y a la reducción del proceso alérgico. Concretamente, los aceites de lino, de onagra, de borraja o de grosellero nos aportan ácidos grasos Omega 3 y 6.
JOSEP LLUIS BERDONCES
Remedios que protegen el sistema inmunitario
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No son medicamentos ni hay que esperar milagros de ellas pero hay sustancias vegetales que pueden ayudar a prevenir los resfriados invernales.
Se han utilizado con éxito para estos problemas durante cientos de años.
Propóleo: La fabrican las abejas para recubrir las paredes de su colmena a fin de mantenerla libre de bacterias y microorganismos patógenos. De ahí sus propiedades antibacterianas y antivirales. Se presenta en extracto liquido, spray oral y comprimidos.
Equinácea: Considerada la gran planta protectora del sistema inmunitario, puede evitar resfriados, gripes, bronquitis y un gran número de infecciones. Se indican hasta 4 comprimidos de 400 o 500 mg al día. O bien 20-40 gotas del extracto fluido dos veces al día, antes de las comidas diluidas en agua o zumo.
Tomillo: Ejerce un probado efecto antiséptico de las vías respiratorias que inhibe el desarrollo de infecciones. Resulta muy efectivo contra los catarros con tos irritativa y en casos de sinusitis, faringitis y bronquitis. Suele tomarse en infusión, solo o bien combinado con otras plantas que potencian sus efectos como malva, liquen de Islandia, gordolobo, llantén, drosera o hierba de los cantores. La infusión se deja reposar cinco minutos.
Saúco: Resulta útil para resfriados y bronquitis; favorece la sudoración, facilita la expulsión del moco y reduce la inflamación de las vías respiratorias. En infusión, se vierte una cucharada rasa de flores en un vaso de agua 30 segundos se deja reposar cinco minutos y se toma caliente, sola o con miel. En caso de fiebre, se toma un vaso cada 3 o 4 horas.
Zumo de limón y miel: Se vierte zumo de limón y unas gotas de miel en agua caliente. La bebida tiene un sabor muy agradable y actúa como un eficaz remedio casero cuando se padece faringitis, dolor de garganta o Catarros en general.
Jengibre. Su poder calorífico resulta muy útil en catarros y gripes. Se prepara una infusión con una cucharadita de la raíz seca por vaso de agua, agregando el zumo de medio limón para potenciar su efecto.
Sistema Inmunitario: El sistema inmunitario (SI) protege al organismo de una amplia variedad de agentes infecciosos (bacterias, hongos, parásitos y virus) que pueden ocasionar en el organismo que los recibe diferentes enfermedades.
Amigdalitis: Aflicción de la garganta
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La amigdalitis se refiere a la inflamación aguda de las amígdalas, que están, una en cada lado de la garganta
La amigdalitis crónica es un término aplicado a los casos en los cuales hay ampliación de las amígdalas acompañadas por ataques repetidos de la infección.
Síntomas de la amigdalitis:
- Fiebre, dolor de cabeza, cuerpo dolorido y la debilidad general
- Los síntomas principales de la amigdalitis son garganta dolorida, fiebre, dolor de cabeza, dolor en las varias partes del cuerpo, dificultad en tragar, y debilidad general. Las amígdalas se ven inflamadas y rojas cuando la boca se abre de par en par. En muchos casos, los puntos del pus exudan de ellas. Las glándulas de la linfa de Tonsilar se hacen sensible y se agrandan.
- Externamente, las glándulas tonsilares de la linfa, que están apenas detrás del ángulo de la mandíbula, se hacen sensibles y agrandan. En casos severos, puede haber dolor en el oído.
Condición tóxica del sistema, de la aflicción de la garganta y frió repentino: La principal causa de la tonsilitis es una condición tóxica del sistema, que es traído a la cabeza por bajar repentino de la vitalidad, resultando de la exposición y el frió repentino. Las amígdalas agrandan y consiguen ser inflamadas cuando las toxinas no pueden ser libradas a través de los canales normales de la eliminación tales como los intestinos, los riñones, y la piel. Una aflicción de la garganta de esta clase también se asocia a y es el resultado del estreñimiento crónico, cuando las toxinas se reabsorban en la circulación sanguínea.
- Usando la lima: La lima es uno de los remedios más eficaces del tratamiento de la amigdalitis aguda. Una lima fresca exprimida en un vaso de agua caliente, con cuatro cucharillas de miel y una cuarta de cucharilla de sal común, debe ser sorbido lentamente en tales casos.
- Usando la leche: La leche se ha encontrado valiosa en amigdalitis. Un vaso de leche hervida pura, mezclados con un polvo de la cúrcuma de una pizca de polvo de la pimienta, se deben tomar cada noche por tres noches en el tratamiento de esta condición.
- Los jugos vegetales: Los jugos de la zanahoria, de la remolacha, y del pepino, tomado individualmente o en la combinación, son especialmente beneficiosos. La proporción de la fórmula recomendada, cuando está utilizada en la combinación es 300 ml de jugo de la zanahoria, 100 ml de jugo de la remolacha, y 100 ml de jugo del pepino
- Usando las flores de Banafsha: Flores de Banafsha , conocido en botánica como viola odorata , es beneficioso en el tratamiento de la amigdalitis. Cerca de 12 gm de estas flores se deben hervir en 50 ml de leche. Esta leche debe ser tomada caliente después de ser filtrada. El banafsha filtrado se puede también freír ligeramente en clarified butter y usar alrededor de la garganta como cataplasma en la noche
- Tratamiento de la amigdalitis usando las semillas de la alholva: Un líquido para hacer gárgaras hecha de las semillas de la alholva es muy eficaz en casos severos de amigdalitis. Para hacer tal liquido, dos cucharas de sopa de semillas de la alholva deben ser puestas en remojo para media hora en un litro de agua y después poner a un lado para refrescarse. La cantidad entera se debe utilizar el mismo día como liquido calmante. Tendrá resultados beneficiosos.
Dieta De la amigdalitis
Combinación del agua y del jugo de naranja
Para comenzar con, el paciente debe ayunar por tres a cinco días, momento en el cual los síntomas serios deben desplomarse. Nada pero el agua y el jugo de naranja se deben tomar durante este tiempo.
Dieta de Todo-fruta:
Después de que los síntomas agudos de la amigdalitis terminan, el paciente debe adoptar una dieta de todo-fruta para los tres o cuatro días próximos. Él puede emprender después de eso gradualmente una dieta bien-equilibrada, con énfasis sobre las semillas, nueces, granos, vegetales, y frutas.
Evite las especias, los condimentos y las sustancias amargas:
El paciente debe evitar las especias y los condimentos mientras que tienden a irritar la garganta. Las sustancias amargas como las cuajadas, suero, y los alimentos fritos deben también ser evitados.
Enema y ejercicios de agua caliente:
Fricción seca diaria y un baño de la cadera, así como ejercicios de respiración y otros, deben formar el régimen diario de la salud. Los intestinos se deben limpiar diariamente con un enema de agua caliente durante el período del ayuno.
Paños fríos y baño caliente de las sales de Epsom (sulfato de magnesio):
Un paño frío se debe aplicar a la garganta en los intervalos de dos horas durante el día. Un baño caliente diario de las sales de Epsom o cada otro también serán beneficiosos.
Tipos de fiebre y sus tratamientos
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La fiebre es el aumento temporal en la temperatura del cuerpo, en respuesta a alguna enfermedad o padecimiento.
Un niño tiene fiebre cuando su temperatura está en o por encima de estos niveles:
100.4 °F (38° C) medida en las nalgas (rectal)
99.5 °F(37.5° C) medida en la boca (oral)
99 °F (37.2° C) medida bajo el brazo (axilar)
Un adulto probablemente tiene fiebre cuando su temperatura está por encima de 99 – 99.5° F (37.2 – 37.5° C), dependiendo de la hora del día.
Tratamientos:
FIEBRE
Cataplasma de alcohol de romero
El alcohol de romero, que ya recomendamos en forma de friegas para el dolor de espalda, es también efectivo contra la fiebre.
Ingredientes
Alcohol de friegas, de 96º
3 cucharadas de romero seco o 2 ramitas del fresco
Preparación
Poner las 3 cucharadas de romero dentro del alcohol y dejarlo reposar durante una semana (si el romero es fresco) o 15 días (si es seco). Agitarlo periódicamente.
Uso
Empapar la gasa y, con cuidado de que no gotee, ponerla en la frente y en las muñecas.
FIEBRE ALTA
Infusión de saúco
Las flores de saúco son uno de los sudoríficos y depurativos más efectivos que se conocen, recomendables en todos los estados febriles, ya sean catarros, resfriados o gripes. Se utilizan desde hace miles de años.
Ingredientes
1 cucharada de flores de saúco
¼ litro de agua
Preparación
Verter un vaso de agua hirviendo sobre una taza con una cucharada de la planta y dejarlo reposar durante 10 minutos.
Uso
Tomar 2 o 3 vasos al día (media dosis los niños). Esta infusión concentrada también da buenos resultados aplicada sobre afecciones cutáneas (forúnculos, eccemas, acné).
FIEBRE EN BEBÉS
Cataplasma de arcilla
La arcilla, tan útil, es también un buen remedio contra la fiebre de los recién nacidos.
Ingredientes
Arcilla
Agua
Preparación
En un bol, se mezclan un poco de arcilla y agua hasta conseguir un barro consistente, que depositaremos sobre una gasa.
Uso
La cataplasma debe aplicarse en el bajo vientre del bebé.
FIEBRE EN ADULTOS
Preparado de miel
La miel es un alimento energético, un antibiótico natural, es digestiva, nutritiva, antiséptica… Y entre sus muchos usos, se encuentra el de reducir la fiebre.
Ingredientes
Miel artesanal de romero
Aceite de oliva
Zumo de limón
Preparación
Mezclar los tres ingredientes a partes iguales.
Uso
Una cucharadita cada 2 o 3 horas.
FIEBRE INFANTIL
Compresas de agua fría y arcilla
Es cierto que en los niños la temperatura sube tan fácilmente como baja, pero a partir de los 38 grados, es un síntoma que hay que controlar. La fiebre es una defensa del organismo, una respuesta…
Ingredientes
Agua fría
Arcilla
Preparación
Se empapan las compresas en agua fría y arcilla.
Uso
Se colocan sobre la frente, la nuca y el bajo vientre hasta que remita la fiebre.
1 puñado de romero
1 l. de vino dulce
Preparación
Se introducen en un tarro todos los ingredientes y se deja 9 días macerando. Pasado ese tiempo, sólo queda colarlo.
Uso
Tomar medio chupito, o uno entero los más atrevidos, después de cada comida.
La Sinusitis y su tratamiento
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La sinusitis es uno de los problemas de salud más comunes.
Todos los años afecta a más de 35 millones de estadounidenses, por lo general a causa de un resfriado o de alergias.
Las fosas de la nariz se comunican con unas oquedades, llamadas senos paranasales, presentes en los huesos de la cara y del cráneo. Los senos son espacios rellenos de aire y tapizados por una membrana que produce moco. Este moco se escurre normalmente hacia la nariz. En la sinusitis, los tejidos de los senos se infectan e inflaman, lo que impide el drenaje normal de los líquidos paranasales. Este bloqueo produce un aumento de la presión interna y dolor. La zona de las mejillas y alrededor de los ojos o próxima a los senos paranasales afectados duelen y se vuelven sensibles al tacto.
Como el resfriado, la sinusitis aparece y desaparece en cuestión de una semana. También puede volverse crónica, es decir, durar semanas o meses.
¿A que se debe la sinusitis?
Suele ser consecuencia de una infección causada por bacterias o virus. Ocurre con mayor frecuencia durante un resfriado. La alergia al polvo, el polen o a otras sustancias también pueden provocar la sinusitis. Incluso el nadar bajo el agua o el volar en avión pueden contribuir a la sinusitis.
Síntomas
El primer síntoma es por lo general la nariz tapada. El moco que sale es espeso y de aspecto amarillento-verdoso. A veces, contiene pequeñas cantidades de sangre.
Los senos paranasales obstruidos e hinchados causan dolor alrededor de la nariz y de los ojos. El dolor aumenta cuando la persona se inclina hacia delante. Son comunes los dolores de cabeza e incluso se puede experimentar dolor de dientes, porque la presión de los senos paranasales comprime los nervios que están bajo los dientes. También puede haber fiebre y tos.
Tratamiento
Si la sinusitis es parte de un resfriado o de la gripe, los síntomas suelen desaparecer por sí mismos. Los médicos recetan antibióticos si creen que la sinusitis se debe a una infección bacteriana. De lo contrario, el tratamiento consistirá en reposo, descongestionantes para la nariz, paños calientes aplicados a la cara y abundantes líquidos. También puede ser útil un humidificador del tipo de neblina fría.
Si los síntomas duran más de un mes, la sinusitis se considera crónica, pudiendo ser causada por factores ambientales como el polvo, los pólenes de plantas y la caspa de los animales. Los médicos aconsejarán evitar el contacto con las cosas que producen alergias (alérgenos).
Cataplasma de verbena:
La verbena posee un gran poder descongestionante, lo que la ha convertido en el remedio clásico para la sinusitis.
Ingredientes:
2 cucharadas de verbena seca
Un chorrito de aceite de oliva
2 claras de huevo
Preparación:
Se pone en una sartén la verbena y cuando empiece a desprender olor, se le añade el aceite y las claras de huevo batidas. La emulsión resultante se pone sobre una gasa, con cuidado porque es muy líquida.
Uso:
Aplicar la cataplasma sobre los senos nasales y los pómulos, sujetándola con una diadema, y dejar que actúe.
SINUSITIS – RINITIS
Solución de sal, aceite y esencia de lavanda
Con unos ingredientes muy comunes, un amigo sevillano de la Botica nos ofrece un eficaz remedio contra la mucosidad provocada por la sinusitis y la rinitis.
Ingredientes:
2 cucharadas de agua
1 pizca de sal marina
3 gotas de aceite de oliva
3 gotas de esencia de lavanda
Preparación:
En un cazo mezclamos los cuatro ingredientes y lo ponemos al fuego. En cuanto rompa a hervir lo retiramos y lo dejamos reposar hasta que esté templado.
Uso:
Envasar en un botecito de cristal con cuentagotas y aplicar 2 o 3 gotas en las fosas nasales, dos o tres veces al día. Desde la primera aplicación se empieza a expulsar la mucosidad.
SINUSITIS – RINITIS
Agua marina por vía nasal
Frente a la congestión nasal, nada mejor que el agua de mar. En las farmacias puede comprarse agua marina esterilizada. Pero también puede hacerse en casa.
Ingredientes:
1 vaso de agua caliente
1 cucharada de sal marina
Preparación:
En un cazo con agua caliente diluís la sal marina. A continuación, llenamos 2/3 de un tarro con cuentagotas con el agua salada y le añadimos las 3 gotas de zumo de limón y 1 gota de esencia de pino.
Uso:
Tras dejarlo entibiar, aplicaremos medio tubito de la mezclar una o dos veces al día realizando un lavado de los senos nasales: ha de aspirarse por la nariz con fuerza.
Tratamiento del Asma
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Es una enfermedad de las vías respiratorias pulmonares, y se manifiesta con accesos de profunda dificultad para respirar, emisión de sonidos sibilantes y sensación de ahogo. Las investigaciones aún no han definido con precisión sus causas.
TRATAMIENTO
Algunos consideran que su orígenes psicosomático (manifestación física de problemas psicológicos), y otros, que es alérgico. Cualquiera sea el caso, lo cierto es que el asmático siente, cuando tiene un acceso de la enfermedad, que sus pulmones se “cierran” y que no puede respirar, lo que le provoca sensación de tensión y temor que no hacen sino agravar, aún más, el cuadro. El tratamiento más común es el uso de inhaladores con sustancias que
actúan como vasodilatadores. En general, su efecto es de alivio más o menos inmediato. Pero las drogas utilizadas provocan acostumbramiento y la necesidad de mayores dosis, y tienen, muchas veces, efectos colaterales.
Como alternativa o complemento natural a estos medicamentos, proponemos las siguientes preparaciones.
• Aplastar 10 g de hojas y tallos de drosera. Dejar en maceración por 15 días en 100 g de alcohol de 90′. Filtrar y envasar. La dosis es de seis gotas para los adultos y tres para los niños, repartidas en tres veces diarias antes de las comidas, con un poco de agua.
• Otra planta que calma los efectos del asma es la angélica. Dejar macerar; en un litro de coñac o de alcohol de 60°, 3 g de semillas y hojas machacadas (o cortadas en muy pequeños trozos), y 30 g de almendras amargas, machacadas y reducidas a pasta. Al cabo de cuatro o cinco días, filtrar y agregar melaza de azúcar o miel. Tomar como jarabe.
• El romero, preparado como se indica en el tema Catarro crónico, y en las mismas dosis, también tiene efecto anti asmático.
• El estramonio o chamico puede utilizarse de diversas maneras. Una es la preparación de cigarrillos antiasmáticos: mezclar 30 g de hojas de esta planta con igual cantidad de hojas de salvia.
Disecar con calor. Luego picar, como si fuera tabaco, y preparar cigarrillos con papel de arroz, que deben fumarse cuando se produzcan accesos. Otra forma de calmar los ataques es preparar inhalaciones con hojas secas reducidas a polvo.
También pueden mezclarse 5 g de hojas secas, reducidas a polvo, con 5 g de nitrato de potasio, y colocar sobre una plancha de hierro caliente para aspirar el humo.
Se recomienda someter el uso de los cigarrillos a aprobación médica. Esta planta nunca debe usarse en infusiones y bebidas, ya que puede provocar intoxicaciones.
• El fruto del algarrobo (con forma de pequeñas vainas) se usa para quemar o disecar, ya que su humo sirve para aliviar los accesos asmáticos.
Inhalador natural
Tal como ya señalamos, la mayoría de los medicamentos utilizados en los inhaladores son vasodilatadores y antihistamínicos, que provocan hábito y pueden generar efectos colaterales. Una opción es el uso del jugo de áloe vera en inhaladores o vaporizadores. También pueden agregarse unas gotas de jugo de esta planta a la solución fisiológica, para realizar nebulizaciones. Finalmente, pueden realizarse inhalaciones con sus hojas o partes de ella.

